Yo soy un superhéroe, uno del montón… independiente. No pertenezco, ni abandero, ni milito en ninguna liga o federación. Básicamente, lo que me hace un superhéroe es que soy capaz de hacer cosas prodigiosas, igual que muchas otras personas y seres, pero yo creo en mis poderes y eso me hace ser especial, posible y real. Esto de ser un elegido entraña una responsabilidad añadida y no creáis que es fácil, porque ¿cómo reaccionaríais si de repente compruebas que tienes superpoderes?… Los tienes.

Hago lo que creo conveniente y tengo mi lado oscuro como todo héroe que se precie. Dudas y tormentos acechan mi alma. Siempre me pregunto si anteponer la necesidad ajena a la propia es un acto heroico o simplemente una estupidez, o que tiene de heroico ponerse delante de una pistola en el caso de Clark Kent, si las balas no le hacen daño. En fin, este es el tipo de pensamientos que tiene cualquier héroe mundano cuando viaja en autobús o está comprando en el mercado mezclado con el resto ciudadanos…

Brooklyn Superheroes Supply CO

Brooklyn Superheroes Supply CO. foto: Lluís Trillo © Atelier

Había llegado el momento de hacer un salto en mi carrera contra los villanos y decidí emprender viaje hacia la meca, el escenario, la capital occidental de los superhéroes. Nueva York, la ciudad del mundo con más superhéroes, reconocidos, enmascarados, anónimos, falsos… Y allí en el 372 de la 5th Avenue en Brooklyn NYC, se encuentra la tienda de gadgets, accesorios y poderes para superhéroes, la Brooklyn Superheroes Supply CO. Si, así de simple y de visible, no hay que meterse en ninguna cueva oculta, ni entrar en una trastienda, ni llegar a un laboratorio secreto, es una tienda a pie de calle con su puerta y su horario de apertura.

En este almacén lo puedes conseguir casi todo, aunque antes de comprarlo se verificará tu identidad y deberás hacer un juramento, en el que darás fe que usarás ese poder o artefacto para realizar el bien. Y no es una chorrada, el código del honor en el mundo heroico es fundamental, es algo muy serio. No te puedes jugar la reputación así como así, en caso de hacer un mal uso, en cualquier momento, al girar una esquina, una pistola de partículas podría deshacer tus sesos. Por decir algo.

Pero esta tienda como todo buen superhéroe tiene un alter ego, 826NYC un proyecto de emprendedores sociales que con voluntarios enseñan y ayudan a niños de entre 6 y 18 años a mejorar su formación de escritura creativa. Un proyecto integrador y de cohesión social infantil. Se inició en 2004 y para atraer a los niños y conseguir financiación se creó después esta tienda. Se basó en el imaginario de los superhéroes y sus poderes, porque Nueva York es la ciudad de los héroes. Siguiendo el modelo ya utilizado desde 2002 y fundado por el escritor Dave Eggers en Valencia 826, en Mission, San Francisco (lugar en el que también he tenido la gran suerte de estar). En este caso la cara del proyecto es una tienda de suministros para piratas.

Guardo un precioso recuerdo del rato que disfruté allí con mi hija. Fue divertido probarnos capas frente a un ventilador, las gafas de visión de rayos X, equiparnos con el kit de identidad secreta para ocultar nuestro aspecto, o ver el sinfín de siropes para desarrollar la inteligencia, omnipotencia o clonación… Finalmente nos decantamos por comprar el “Antidote 100% Pure” creado por los Aardvark Bross. Todos estos productos están diseñados,  confeccionados y producidos por un ejército de 1000 voluntarios que colaboran con este genial y magnífico proyectazo!!!

Yo me fui de allí aprendiendo cosas interesantes, pero sobre todo inspirado en lo que significa involucrarse, en lo que es la responsabilidad social del individuo, y en ver lo que puede conseguir la fuerza de la ilusión con un poco de creatividad. Me encantan los emprendedores sociales y la creatividad de muchos nuevos proyectos. Pequeñas grandes cosas como esta son las que me hacen estar perdidamente enamorado de Nueva York.

Trip Song

Spiderman (Ramones, 1995)